Por Psic. Ale Carcaño MDO MA

        En el año 2006 Anna Carolina Reston murió a sus 21 años, midiendo 1.73 de estatura pesaba 40 kilos, la modelo brasileña tenía anorexia. En México, la actriz Karla Álvarez murió por complicaciones relacionadas con la bulimia en el 2013. Mientras que en Uruguay, las hermanas Luisel y Eliana Ramos murieron por complicaciones relacionadas con la anorexia en un período de seis meses, ambas eran modelos. Todas estas mujeres seguían trabajando en la industria de la moda y la televisión hasta unos días antes de su muerte.

Estándares de belleza de importación

“Los desórdenes alimenticios no se limitan a la imagen que tenemos de nosotros/as mismos/as”

        A pesar de la poca información certera a la que tenemos acceso y de que nuestro país es uno en desarrollo, los trastornos de la alimentación son una realidad que afectan tanto a la persona como a su familia.

Beauty Standards Stencil - MOLLY ANN

Los trastornos de alimentación no son una elección. ¿Por qué un/a adolescente de 12 ó 13 años se preocuparía de no ser lo suficientemente delgado/a? ¿Por qué un hombre o una mujer pensarían que no merecen alimentos?

La idea puede venir de familiares, compañeros/as de escuela y complementarse con lo que nos venden los medios de comunicación; sin embargo, los desórdenes alimenticios no se limitan a la imagen que tenemos de nosotros/as mismos/as. Involucra además el valor que nos adjudicamos como seres humanos.

La publicidad nos vende productos, pero va más allá y nos vende conceptos: ideas sobre el amor, la sexualidad, el valor de una persona, lo que significa el éxito… Los medios de comunicación nos dicen cómo deberíamos de vernos, y van más allá cuando dictan quienes debemos de ser.

Las dolorosas consecuencias

“Cuando no se educa para la asertividad se alimentan la falta de seguridad y la creencia de que no hay valor intrínseco en la persona.”

Cuando la sociedad perpetúa modelos en donde el valor de una persona está asociado a la apariencia, cuando los padres ponen el énfasis en la perfección física y cuando no se educa para la asertividad se alimentan la falta de seguridad y la creencia de que no hay valor intrínseco en la persona.

Cada vez es más frecuente escuchar historias de personas que refieren tener un problema en relación a la comida y a su autoimagen. Términos como anorexia, bulimia, ortorexia, atracones y vigorexia se han hecho cada vez más comunes; los síntomas aparece tan temprano como a los 12 años y afecta a las personas sin importar el tipo de cuerpo que tengan.

Las personas que experimentan tanto Anorexia como Bulimia tienen un miedo desproporcionado a ganar peso, lo cual está directamente relacionado con el concepto que tienen de sí mismas. Es tanto el temor que -aún sin ganar ese peso- se castigan.

Salir adelante mirando hacia adentro

“El trabajo con la autoimagen y el valor propio se convierte en una lucha contracorriente en la que la sociedad nos exige ser menos”

La dificultad de trabajar con personas que presentan trastornos de alimentación es que los criterios diferenciales (elementos que son útiles para diagnosticar estos trastornos) son limitados a la apariencia física y el miedo, siendo que no consideran la presión social y psicológica que se ejerce sobre quienes los sufren. En el consultorio, el proceso  que involucra trabajar con la autoimagen y el valor propio no es fácil, se convierte en una lucha contracorriente en la que parecería que la sociedad nos exige ser menos: ocupar menos espacio, tragarnos nuestras palabras, ser una copia fiel de lo que está de moda, no tener ideas propias, consumir para tener valor…

El trabajo que se realiza en el consultorio con las personas que tienen estos dilemas incluye profundizar en las certezas que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida, así como en las que hemos heredado, el cuestionamiento de conceptos, la imagen propia, recuperar el valor intrínseco como persona, retomar la propia voz, y la asertividad. El apoyo familiar y el no juzgar a quién vive esta situación son elementos básicos para que la persona salga adelante.

Every Inner Journey Happens in Stages

Lo que debemos saber

Quisiera compartir algunas ideas clave que han surgido al trabajar con personas que han experimentado problemas de alimentación: (1) los desórdenes alimenticios no se limitan a una edad, género o tipo de cuerpo específico, (2) el problema subyacente no está relacionado a la comida, y (3) la recuperación si es posible.

“El camino a la recuperación comienza en mirar a las personas que nos rodean y reconfigurar nuestros propios sistemas de valor”

En la mayoría de los casos el camino a la recuperación comienza al mirar a las personas que nos rodean; reconfigurando nuestros propios sistemas de valor y reconsiderando por qué les amamos o admiramos. Solo después de que nos damos cuenta de lo que hace valiosos a los/as demás, es que podemos empezar a descubrir nuestro propio valor.