Algunas preguntas frecuentes sobre la psicoterapia

Sabemos que tomar terapia puede ser una decisión importante, por lo que te compartimos algunas de las dudas habituales que hemos escuchado y las respuestas que reflejan nuestra manera de entender la terapia. Probablemente existan más preguntas que no respondemos aquí, eres bienvenido/a a compartir tus inquietudes.

Si has experimentado dilemas o situaciones en tu vida que no logras ver con claridad o si deseas una opinión externa sobre lo que te ocurre, puedes beneficiarte de asistir a terapia. Si personas a tu alrededor -cercanas o profesionales de la salud- te han sugerido que “necesitas ir a terapia” tal vez valdría la pena preguntarse ¿qué está pasando que te han dicho que acudas a terapia?, ¿qué te hace pensar?, ¿consideras que te beneficiarias si acudieras a un servicio terapéutico?, ¿cómo te hace sentir el considerar asistir a terapia? Al final, la decisión es tuya. 

Cuando consideres que las conversaciones que tienes contigo mismo/a no son suficientes, si sientes que necesitas escuchar puntos de vista que no sean de amistades o familiares; o bien, tienes algún dilema que no encuentras cómo solucionar… entonces, tal vez pudiera ser momento de buscar un espacio terapéutico.

En lugar de temas, nosotros preferimos pensar en conceptos, ideas, conductas, emociones… Como terapeutas, en nuestro espacio preferimos pensar que hablamos contigo sobre tus propias historias, retomando los recursos, habilidades y herramientas que te serán útiles para dar respuesta a esos dilemas o situaciones que te traen a terapia.

La duración de un proceso de terapia se relaciona con muchos factores, como pueden ser tu motivación, tus redes de apoyo, la constancia que pongas en hacer cambios en tu vida diaria, la forma en que reflexionas sobre tus ideas, emociones y acciones e incluso en la relación con tu terapeuta. Así como hay personas a las que una o dos sesiones les son suficientes para seguir adelante, hay quienes necesitan más de tiempo para su proceso.

Una sesión dura una hora. Pero la decisión sobre la cantidad de sesiones y la frecuencia en la que asistes, es tuya.

Pudiera ocurrir que conversando sobre el dilema o situación que te lleva a terapia, llegue el momento en el que sea importante hablar sobre eventos que te ocurrieron en la infancia o en cualquier otro momento de tu vida; lo importante es que si no te sientes listo/a para hablar de ello, nos lo hagas saber para retomar el hilo de lo que sí es importante para ti.

No. Cada terapeuta trabaja de modo diferente, y la forma de trabajo varía aún de persona a persona. En Psicologos360 creemos que cada persona es única, valiosa, irrepetible y que tiene diferentes necesidades.

Una terapia tiene como base la conversación, siendo que la intención es diferente de una plática con un amigo o un familiar. Lo que hace diferente a la terapia es que nosotros/as como terapeutas somos expertos/as en generar conversaciones reflexivas útiles para revalorar los temas que te llevan a terapia. Nosotros somos expertos/as en el proceso, mientras que tu lo eres en los dilemas, contenidos y situaciones de tu propia vida.

Continuar con tu vida, mantener lo que te sea útil a la vez que trabajas para modificar lo que te ha resultado ineficaz. Si después de tu proceso de terapia consideras que necesitas hacer un alto en el camino, en esos momentos siempre podrás hacer una cita; para nosotros será como escuchar un nuevo, diferente, capítulo de tu historia.

La inversión es más que económica. Ir a terapia requiere de tiempo, además de que implica revalorar la manera en que te relacionas con el mundo y el esfuerzo que haces por reinventarte. En lo referente a la inversión económica, puedes preguntarnos sobre nuestras tarifas.