Por Psic. Ale Carcaño MDO MA

 

        Desde hace algunos años el número de personas que llega a consulta buscando ayuda para poder controlar su ansiedad se ha incrementado. Algunas de estas personas son adolescentes que  no pueden lidiar con el estrés de los exámenes, niños y niñas que tienen temor a separarse de sus papás, hombres y mujeres que se sienten vencer bajo el peso del día a día, entre otros.

        La ansiedad no tiene edad, no discrimina por género, nivel socioeconómico o formación académica. Cualquier persona puede experimentar momentos ansiosos en los que no identifique qué le está sucediendo o a qué se debe. 

Y yo, ¿tengo ansiedad?

“Cada persona experimenta ansiedad de manera diferente, y una sola persona puede expresarla de diversas maneras”

Tips to help anxiety - News | The CPD Certification Service

        En alguna ocasión hablando con una consultante, ella me compartió que se sentía como una olla de agua hirviendo: a punto de hacer ebullición. La sensación de ser rebasado/a por la ansiedad se manifiesta de diferentes maneras: sudor en las manos, falta de aire, pensamientos repetitivos, dificultad para pensar con claridad o tomar decisiones… En fin, cada persona experimenta ansiedad de manera diferente, y una sola persona puede expresarla de diversas maneras.

        Esto no quiere decir que si en algún momento siento que mi situación me rebasa tengo ansiedad; la ansiedad se caracteriza porque la preocupación es excesiva y/o desproporcionada, persistente y orientada a eventos futuros, debiendo ser diagnosticada por un especialista.  

¿Cómo sé si necesito ayuda?

“Lo mejor es acudir a un especialista que te ayude a descubrir qué está sucediendo y qué puedes hacer para trabajar con esa situación desde la raíz”

        Si en algún momento te has sentido nervioso/a sin saber exactamente a qué se debe, con preocupación sobre eventos que estás procrastinando, tienes dificultad para concentrarte o sientes algún miedo que te paraliza, lo mejor es acudir a un especialista que te ayude a descubrir qué está sucediendo y qué puedes hacer para trabajar con esa situación desde la raíz y no solo atendiendo a los síntomas.

        El/la especialista puede ser un/a psicólogo/ o un psiquiatra, dependiendo de qué tan graves son tus síntomas y durante cuánto tiempo los has experimentado. También es probable que uno te refiera a otro para abordar la situación más efectivamente.  

¿Qué puedo hacer para mejorar?

“Abrirnos a hablar de situaciones dolorosas no es fácil, pero con ayuda profesional podemos enfrentarnos a nuestros problemas y salir adelante”

        Tener un acompañamiento terapéutico te puede ayudar a tener claridad en aquellas situaciones que están generando la ansiedad y revalorar tu agencia para hacerles frente. A veces, enfrentar un problema puede ser doloroso; entonces evitamos mirarlo y, por ende, lo dejamos pasar en lugar de resolverlo. A corto plazo, esto puede hacernos sentir mejor, pero a largo plazo genera ansiedad y tiene repercusiones que causan malestar físico o deterioro social.

        Abrirnos a hablar de situaciones dolorosas no es fácil, pero con ayuda profesional podemos enfrentarnos a nuestros problemas y salir adelante. Si necesitas ayuda, o conoces a alguien que la necesite: levanta la voz.

Algunas ideas para trabajar con tu ansiedad

        Existen estrategias que son efectivas para trabajar los síntomas de la ansiedad y que complementan el proceso terapéutico. Éstas pueden incluir desde hacer ejercicios de respiración hasta practicar meditación o yoga.

        Entre aquellas que me han reportado que resultan efectivas se encuentran: hacer ejercicio, meditaciones guiadas antes de dormir, escuchar música relajante o música que nos levante el ánimo, dejar el celular a partir de cierta hora de la noche, hacer listas de pendientes para el día siguiente antes de dormir… 

        Cada persona debe encontrar aquellas herramientas que le sean más útiles y que se acomoden a su estilo de vida; sin embargo, es imporatnte tomar en cuenta que éstas no sustituyen a la terapia, que es la manera de trabajar desde la raíz para erradicarla.