Tips para la educación de l@s niñ@s

Aquí te compartimos 10 sencillas ideas sobre algunas de las situaciones a las que las madres y padres de familia, como tú, se enfrentan o pueden llegar a enfrentar con sus hij@s, así como algunas ideas para afrontarlas:

1. Conductas y consecuencias. A veces, los padres ponemos castigos a l@s niñ@s para que éstos aprendan nuevas conductas o desaprendan (dejen de hacer) otras. Sin embargo, sucede que en ocasiones los castigos no tienen nada que ver con las conductas que realizan; por ello, es importante que se asignen consecuencias adecuadas (lógicas), positivas o negativas, a las conductas de l@s niñ@s. P. ej.: Si el niño tira el agua al piso, la consecuencia lógica es que limpie el agua que tiró, no que le peguen o que se quede sin mirar TV.

2. Palabras que utilizamos (el lenguaje): En muchas ocasiones, hablamos con l@s niñ@s como si fueran gente adulta, razón por la cual no entienden la explicación que damos. Hablar con palabras y expresiones claras, es importante para que puedan comprender, de acuerdo con su madurez. P. ej.: Si la niña de 4 años pregunta por qué las hojas de las plantas son verdes, no le daré una explicación científica sobre la fotosíntesis, sino más bien diría que el color lo adquieren gracias al sol y al agua que se le echa. Ó, si me pregunta ¿qué es pene?, en vez de hablar del “aparato reproductor, que sirve para el sexo…”, bastaría con decir que es una parte del cuerpo, así como los ojos, las orejas, las manos.

3. Ser permisivo vs. Disciplinado: Se cree que l@s niñ@s no entienden nada, que poner disciplina es ser “malo” con ell@s, por lo tanto, puede ocurrir que como padres consintamos todo lo que haga. Disciplina no es lo mismo que pegar, regañar o castigar; por el contrario, es poner límites a las conductas de l@s niñ@s. Para que entiendan hay que explicarles las cosas, darles un argumento adecuado, lógico explicado de acuerdo con su madurez. P. ej.: Un niño le dice a su papá/mamá que quiere un chocolate, mientras están comprando en el supermercado, como papá/mamá le dice que no se lo va a comprar, entonces el niño se tira al suelo gritando y llorando para que le compren el chocolate, y para que éste no siga haciendo su berrinche, le compran el chocolate, en vez de explicarle que no se lo pueden comprar porque no tienen dinero, o porque el dinero ese día será para otras cosas de la casa. Quizá sea difícil cuando ya está acostumbrado/a a hacer los berrinches, pero así como se acostumbró a una cosa, se pueda acostumbrar a la otra. Se trata de ser firmes y constantes sin dejar de transmitir cariño y aceptación.

4. Pocos niñ@s, much@s cuidadores. Sucede sobre todo cuando existe separación o divorcio entre los padres, que l@s niñ@s se quedan al cuidado de varias personas adultas, de forma que tod@s influyen sobre la educación de l@s niñ@s, incluso en decisiones importantes como la escuela a la que deben ir, horarios, reglas, etc. Es importante que quienes estén a cargo de l@s niñ@s tomen acuerdos que les permitan no restarse autoridad entre sí y respetarse como cuidadores que son. P.ej.: Papá se va a trabajar y la niña se queda bajo el cuidado de la abuelita; la niña no quiere bañarse y la abuelita le dice que no verá la televisión hasta que se bañe. Al llegar papá a la casa, la niña le dice que no la han dejado ver la tele, entonces el papá dice ‘pobre, déjala que vea la tele un rato, luego se baña’, la niña ve la tele, se duerme y jamás se bañó… El papá restó autoridad a la abuelita; finalmente la niña termina recibiendo un mensaje confuso sobre las reglas, o bien, termina pensando que la abuelita es mala porque le puso una regla y su papá es bueno porque dejó que se durmiera sin bañar.

5. Usar a l@s niñ@s como mediadores en las relaciones entre adult@s. Cuando se han divorciado o separado, los padres suelen decirle a l@s niñ@s que se están yendo de la casa, o se están divorciando por culpa de la pareja. Los problemas de l@s adult@s son de adult@s y l@s niñ@s no tienen que ser intermediarios de los problemas de mayores, como tampoco tienen por qué estar recibiendo más información de la que necesitan saber. P.ej.: Papá tuvo una relación extraconyugal con otra persona, deciden divorciarse y entonces la mamá le empieza a decir a l@s niñ@s que se separaron porque papá tiene otra mujer quien ahora será su madrastra, a la cual quiere más que a ell@s… Entonces l@s niñ@s pueden llegar a portarse mal con la nueva pareja, o sentir molestia hacia el papá o la mamá; o bien, la situación inversa, es el papá quien le dice a los niños que su mamá no los quiere porque se divorció de él.

6. L@s cuidador@s son modelos. ¿A quién no le gustaría ser como Superman, Spiderman, o Batichica? A tod@s l@s niñ@s en algún momento les gustaría ser así y entonces l@s imitan, brincan, corren, se ponen toallas como si fueran capas y usan armas mágicas para combatir a los malosos. Como adult@s, somos importantes para l@s hij@s, somos como sus superhéroes, y por lo tanto imitan lo que hacemos. En ocasiones los padres piden a l@s niñ@s cosas que ni l@s mism@s adult@s llegamos a hacer, la mejor forma de pedirles cosas es mostrando que nosotros somos capaces de hacer eso que les pedimos. P.ej.: Papá le dice a su hijo que recoja su ropa sucia y la ponga en el bote de ropa; le grita para pedírselo sin que el niño le haga caso, lo que papá no se da cuenta es que ni siquiera él pone su ropa sucia en el bote. Ó, el papá le dice gritando a su hijo: ‘Luisito, quieres hacerme el *@!´%&? favor de no mentar madres, ni decir groserías! Qué *@!´%&? te pasa??!!!, acaso no suena incongruente? .

7. Reconocer lo bueno que hacen l@s hij@s y no sólo señalar lo malo: Sucede que, como adult@s nos fijamos más en aquellas cosas que la gente hace mal y reconocemos poco las cosas buenas, o los
intentos, que l@s niñ@s hacen. P.ej.: Una mamá regaña a su hija de 4 años porque se puso al revés la blusa, en vez de reconocer el esfuerzo por intentar vestirse; las cosas que a l@s adult@s nos parecen insignificantes, para l@s niñ@s pueden ser grandes logros.

8. Escuchar razones antes de juzgar: Si nos detenemos por un momento a pensar podremos darnos cuenta de que en ocasiones, las necesidades de l@s niñ@s son diferentes de las que nosotr@s creemos que tienen; hay que escuchar y prestar atención a lo que nos dicen. P.ej.: Un niño le dice a su mamá que no pudo traerle lo que le pidió porque estaba muy pesado, y mamá o papá no le cree, y por el contrario, lo/la regaña por no haber cumplido lo que mamá pidió.

9. Expresar sentimientos: Generalmente no estamos acostumbrados a manejar emociones como la tristeza o el enojo, y cuando l@s niñ@s intentan expresarlas, ocurre que las reprimimos es decir, se les regaña para que no lloren o les distraen la atención en vez de esto es importante que aprendan a manejar, a administrar sus emociones o sentimientos. No hay que confundir el llanto de l@s niñ@s, por sentimientos con el llanto de un berrinche. P.ej.: El niño que va corriendo mientras juega y se cae, el papá lo observa y enseguida lo ve y le dice: “no llores, no te pasó nada, los niños no lloran, levántate y sigue jugando”, al niño le pudo haber dolido pero al no poder expresar lo que siente, aprende a guardar sus emociones, sin saber manejarlas.

10. Cumplir lo que se promete: A veces, con tal de que l@s hij@s obedezcan lo que los padres piden, hacen promesas que, una vez que l@s niñ@s hicieron lo que se les pidió, nunca se llega a cumplir con lo prometido, lo cual termina por invalidarnos como papás o mamás. P.ej.: Una mamá le dice a su hijo que después de ordenar su cuarto le dará una paleta, el niño ordenó su cuarto pero la mamá no le compró su paleta porque no tenía dinero; es importante tener claro cuáles cosas sí podemos cumplir y cuáles no, por tanto no prometer lo que no podamos hacer.

Elaboró: Psic. Jaime Goyri Ceballos y Psic. Sergio Moreno Cabrera
Publicado por: Psicologo360 Fecha: 16 mayo, 2015