Sobre el Éxito

Por Jaime A. Goyri Ceballos

Qué es el Éxito? Probablemente no exista una mejor forma de empezar este pequeño articulo que con esta pregunta y las respuestas pueden ser tan variadas como la diversidad de personas que hay. La Real Academia de la Lengua Española define al éxito como “Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.; 2. Buena aceptación que tiene alguien o algo. 3. Fin o terminación de un negocio o asunto”. Muchas personas ubican el éxito en la cantidad de trabajo que tienen, otras en los bienes materiales, otras más en la cantidad de reconocimientos y /o hasta en la funcionalidad familiar de su vida cotidiana.
Pero, acaso existe una clave para el éxito? Quien decide cuales son estas claves?, ¿cómo sabemos cuáles son nuestras propias claves?

Cinco grandes palabras están en mi cabeza, no sé si respondan a las preguntas anteriores, pero por lo menos a mi me hacen sentido: Disfrutar, Equilibrar, Actitud, Esfuerzo y Flexibilidad…
Disfrutar. Creo que la mejor definición que encuentro para esta palabra es “la sensación de gozo por lo que hacemos, acompañada de la pérdida de las nociones de tiempo y espacio durante el proceso”, es esa sensación de constante felicidad y autoconfirmación de que estamos haciendo lo que nos gusta!, No sé si Disfrutar lo que hacemos sea el primer empujón para construir el camino del éxito pero si creo que pudiera ser un elemento que nos acompañe.

Equilibrar. Definir el éxito en alguna de las áreas de nuestra vida no necesariamente significa que descuidemos los otros espacios o relaciones; creo que resulta frecuente escuchar que hay personas que se consideran exitosas en el trabajo pero que les resulta complicado fomentar una relación de pareja o de amistades pues “no tienen tiempo”… Algunas ocasiones he respondido que “el trabajo nunca se acaba, es parte del ritmo de vida, pero las relaciones Si terminan en parte, por este ritmo”; lo anterior lleva a preguntarnos entonces cuales son nuestras prioridades? Y de que modo, si nuestras relaciones son prioritarias, las fomentamos y equilibramos con las otras cosas? Recuerda, siempre hay tiempo para lo importante, siempre hay espacio para lo que vale la pena.

Actitud. Confieso que esta palabra no vino a mi cabeza en un inicio, fue hasta que le pregunté a alguien sobre el tema que me explicó que “si tú quieres tener éxito entonces debes tener las ganas de hacer lo que necesitas para lograrlo y obviamente ponerlo en marcha” acaso este punto requiere de mayor explicación? Los planes sin actitud, difícilmente se cumpliran, y aunque tal vez la actitud se relacione con la motivación, entonces tal vez valga la pena pensar si la forma en que nos visualizamos nos permite tener la suficiente actitud para construir el camino al éxito.

Esfuerzo. Este punto va de la mano con el párrafo anterior, no sólo es importante querer hacer algo sino empezar a hacerlo, y empezar no necesariamente significa tener un “inicio universal” es decir, si quiero bajar de peso no necesariamente tengo que empezar por ir al gimnasio, tal vez el principio para mi, sea acompañar las comidas con agua, no con refrescos embotellados. Por otro lado, que bueno fuera que todos los procesos de nuestra vida implicaran la ausencia de obstáculos, el esfuerzo implica saber que aún cuando existen cosas que puedan resultar sencillas, otras resultan ser un “uno o dos puntos” menos sencillas por lo que nos llevarán un tantito más de esfuerzo, esto me lleva a plantearnos ¿Con que tanta frecuencia miramos el proceso que nos lleva al éxito?

Flexibilidad. Puede ocurrir que armamos un plan que desde nuestra perspectiva, es el que nos conducirá al éxito, a aquello que esperamos que lo sea sin embargo, una serie de circunstancias nos mueven a lugares diferentes, a veces a partir de nuestro plan trazado y otras tantas, derivado de decisiones que tomamos en el camino y que nos plantean objetivos/metas que no hubiéramos pensado, he aquí donde entra la necesidad e importancia de ser flexible, de manera que podamos ajustar nuestras metas y por ende, nuestras ideas sobre el éxito.

Nuestras concepciones sobre el éxito pueden cambiar, y no necesariamente tenemos que entenderlo como un lugar al cual llegar, el éxito puede estar en aquellas cosas simples, cotidianas que hacen a nuestra vida un espacio más vivible, más cómodo para habitar, el reto es detenernos a mirarlas por un momento y cuestionarnos si estoy donde quiero estar…

Publicado por: Psicologo360 Fecha: 3 febrero, 2016