La olla que hierve: la ansiedad

Por psicóloga Ale Carcaño.

La olla que hierve: la ansiedad

Desde hace algunos años he notado que cada vez más llegan personas a consulta buscando ayuda para poder controlar su ansiedad.

Algunas de estas personas son adolescentes que no pueden lidiar con el stress de los exámenes; niños y niñas que tienen temor a separarse de sus papás; mujeres que se sienten vencer bajo el peso del trabajo / la casa / la educación de sus hijos… entre otros. En alguna ocasión, hablando con una consultante, ella me compartió que se sentía como una olla de agua hirviendo, a punto de rebosar.

Lo que he aprendido con los años es que la ansiedad no tiene edad, no discrimina por género y que, a veces, no nos damos cuenta de lo que la genera, por lo que no sabemos por dónde empezar a trabajar para poder controlarla.

¿Cómo saber si necesito ayuda?, ¿cómo saber si alguien que conozco necesita ayuda?

La ansiedad suele presentarse como inquietud, dificultad para concentrarse, irritabilidad, miedo generalizado, tensión muscular, preocupaciones difíciles de controlar… Y un profesional de salud te pueda ayudar a diagnosticarla.

La buena noticia es que hay muchas maneras de trabajar sobre los síntomas de la ansiedad, desde los básicos como controlar la respiración hasta los más elaborados como hacer yoga. Sin embargo, es importante trabajar desde la raíz y no solo con los síntomas. Esto requiere un trabajo más profundo que se logra a través de conversaciones terapéuticas.

Tener un acompañamiento terapéutico es el equivalente a apagar la estufa, de esa manera el agua ya no hierve, sino que se va enfriando. A veces, el hacer frente a un problema puede ser doloroso; entonces evitamos mirarlo y, por ende, lo dejamos pasar en lugar de resolverlo. A corto plazo, esto puede hacernos sentir mejor, pero a largo plazo genera ansiedad y tiene repercusiones que causan malestar físico o deterioro social.

Abrirnos a hablar de situaciones dolorosas no es fácil, pero con ayuda profesional podemos enfrentarnos a nuestros problemas y salir adelante. Si necesitas ayuda, o conoces a alguien que la necesite: levanta la voz.

Publicado por: Psicologo360 Fecha: 12 diciembre, 2018