- FAQ

Preguntas y respuestas

Algunas preguntas frecuentes sobre la psicoterapia

Como en otros servicios profesionales, en el campo de la psicoterapia hay preguntas que la gente se hace sobre lo que puede esperar de un(a) profesional que brinda este servicio, esta curiosidad es entendible si pensamos en que ir a Psicoterapia implica una inversión en términos de tiempo, dinero y esfuerzo. Aquí te presento algunas de esas preguntas que en lo cotidiano hemos escuchado, así como algunas posibles respuestas, ni buenas, ni malas, simplemente, aquellas que reflejan la manera en que entendemos a la terapia en nuestro espacio.

¿Quién necesita ir a terapia?

La primera palabra que cruzó por nuestra cabeza para responder a esta pregunta fue “tod@s”, luego lo pensé con más detenimiento y recordé la frase de alguna autora que guía nuestro trabajo (Harlene Anderson), que diría que “si todas las conversaciones fueran exitosas, nadie necesitaría ir a terapia” y entonces la respuesta a la pregunta sería “nadie”. A veces las conversaciones con la gente con las que nos relacionamos pudieran no parecernos tan útiles, otras ocasiones hemos escuchado las mismas ideas de las mismas personas tantas veces, que nos genera la sensación de encontrarnos en una isla desierta y aprendemos a callarnos lo que pensamos o sentimos otras tantas, las mismas conversaciones que tenemos con nosotr@s mism@s no son suficientes, sentimos que tal vez necesitamos otro punto de vista, escuchar de alguien externo un punto de vista distinto al nuestro; o bien, tenemos algún dilema, o varios, que no encontramos cómo empezar a ordenar para irlos revisando y solucionarlos… entonces, tal vez pudiera ser momento de buscar un espacio terapéutico.

¿Qué temas tratan l@s psicólog@s/psicoterapeutas?

Nos parece que hablar de “temas” es como pensar en conceptos, ideas, conductas, emociones, en fin, palabras que suenan un tanto frías al ser pronunciadas; no es lo mismo hablar de la “depresión”, “la esquizofrenia”, “la violencia” etc. que pensar en que la gente vive y tiene una vida, que crea una o varias historias que son importantes para sí mismas y que dentro de esas historias es que en ocasiones han tenido cabida “esas palabras”. Como terapeutas, en nuestro espacio preferimos pensar que hablamos con personas sobre sus propias historias, a pensar que “trabajamos con temas” de la gente, ello nos permite confiar en que las personas han hecho cosas distintas para estar bien, que aun cuando ha habido momentos difíciles, también han tenido momentos esplendorosos y por tanto, recursos, habilidades, sensaciones, relaciones, potencialidades que tal vez, no han visto o creado por asumir que sólo hay “depresión”, “violencia”, “infidelidad”, etc. en su vida, existen tantos temas como historias y perspectivas en este mundo…

¿Cómo sé que necesito ir a terapia?

Probablemente esta pregunta vaya de la mano con la anterior… y sí, nos parece que el mejor termómetro de cómo nos sentimos y qué necesitamos somos nosotr@s mism@s por tanto, la única manera de saber si necesitas ir a terapia es precisamente eso, “tener la sensación de necesitarlo” hay quienes también dirían que si tu pareja, amig@s, hij@s, familia, etc. te han dicho que “necesitas ir a terapia” tal vez valdría la pena preguntarse ¿qué hace que una, o varias voces, te dicen que acudas a terapia?, ¿qué piensas sobre eso?, ¿cómo te sientes con la posibilidad de venir a terapia? ¿qué tanto te beneficiarías si acudieras a un servicio terapéutico?; otras personas tal vez responderían a la pregunta diciendo que la mejor forma de saber si necesitamos ir a terapia es preguntándonos si han habido dilemas o situaciones de nuestra vida que no estamos viendo con claridad o simplemente si nos gustaría tener una opinión externa digamos, “objetiva” sobre lo que nos ocurre; a final de cuentas, la única persona que sabe con claridad si necesita o no, acudir a terapia es UN@ MISM@…

¿Cuántas veces tengo que ir a terapia para “curarme” y cuánto tarda una sesión terapéutica?

A diferencia de los tratamientos médicos en donde las medicinas son recetadas y aplicadas de acuerdo con una serie de factores, durante determinado tiempo; en el caso de la psicoterapia, algunos de los factores que influyen en la efectividad y duración del proceso terapéutico tienen que ver con la motivación que la persona tenga para cambiar, las relaciones sociales con que cuente, la constancia que ponga en hacer los cambios en lo cotidiano, la forma de reflexionar sobre sus ideas, emociones y acciones en su vida, incluso la forma en que se relacione con la/el terapeuta, por mencionar sólo algunas ideas. Así como hay personas que con una o dos sesiones es suficiente para seguir adelante, hay otras que necesitan un poco más de tiempo para su proceso. La duración de cada sesión es de una hora, pero la decisión sobre la cantidad de sesiones y frecuencia de las mismas es sólo tuya, al final del día ¿cómo te pudiera ayudar un proceso en el que no estás convencido de querer estar?…

¿Si voy a terapia, tengo que hablar sobre mi infancia aunque no quiera?

Hay temas de nuestras historias que son complicados de abordar, otros ni siquiera tienen cabida en el momento que estamos viviendo, sin embargo en ocasiones pudiera ocurrir que, conversando sobre lo que pasa en estos momentos en tu vida llegue el punto en el que sea importante hablar sobre eventos que ocurrieron en la infancia, o en la adolescencia, o en la etapa adulta joven, o en cualquier otro momento de tu propia vida lo importante es que, si no te sientes list@, cómod@, en confianza o con ánimo para hablar de ello simplemente se lo hagas saber al terapeuta para retomar el hilo de lo que Sí es importante para ti. La idea de hablar de la infancia está relacionada con los inicios del psicoanálisis ya que esta corriente terapéutica menciona que la mayoría de los problemas que tienen las personas se originan en esta etapa de la vida, según la manera en que se fomentaba la relación con los padres; en la actualidad el hecho de hablar o no, de la infancia de las personas tiene más que ver con la forma en que trabaja cada terapeuta…

¿Tod@s los psicoterapeutas trabajan igual?

No. Cada terapeuta trabaja de modo diferente, aun cuando hayamos sido formad@s en las mismas instituciones, con las mismas bases teóricas o maestr@s, la forma de trabajo de cada terapeuta varía incluso dependiendo de las personas con las que conversamos es decir, lo que preguntamos al consultante de un horario no siempre es lo mismo que preguntamos al de la siguiente cita. Nosotr@s en particular, creemos que cada persona con la que conversamos en terapia es única, valiosa e irrepetible, por lo cual tenemos una serie de valores que hacemos coincidir para trabajar con tod@s y cada un@ de quienes nos visitan en el espacio de terapia:

¿Qué se hace en la terapia? ¿qué me van a preguntar?

La respuesta para la primera pregunta es tan sencilla y compleja a la vez… lo que hacemos es conversar, y podrías entonces preguntarte cuál es la diferencia con platicar con algún amigo o familiar y la respuesta es “la intención”… con la que escuchamos, con la que hablamos, con la que reflexionamos y damos ideas a las personas en terapia eso hace la diferencia. Harlene Anderson (1999) diría que, bajo las ideas en las que creemos (terapia colaborativa), l@s terapeutas somos expert@s en generar un proceso de conversación con intenciones claras y públicas con la gente que asiste a terapia, en tanto l@s consultantes son los expert@s en los contenidos/temas/dilemas/situaciones de su propia vida… y en ese sentido las preguntas que haremos serán curiosas (más no metiches ni intrusivas), de acuerdo a lo que vayamos platicando durante la sesión. Alguna vez escuchamos que la terapia es como una danza en la que el terapeuta sigue al consultante, a su ritmo y paso…

Después de la terapia, ¿qué sigue?

La primera idea que cruzó por mi mente para contestar esta pregunta es: “la vida misma!!!”, el mundo sigue girando y lo único cierto que tenemos en nuestra vida es el cambio, ningún día es exactamente igual al otro, aún si tenemos una rutina, si vemos a la misma gente en el trabajo, en la casa, en nuestros trayectos a diversos lugares, siempre las experiencias serán diferentes, por tanto, después de la terapia lo único que sigue es continuar con tu propia vida, mantener las cosas que han servido y deshacerse de aquellas que te han estorbado… y si en el camino sientes que tal vez necesitas o quieres una voz diferente con quien compartir aquello que está siendo importante para ti en esos momentos, siempre podrás tomar el teléfono y hacer una cita para platicar con nosotr@s, escucharte será como escuchar un nuevo, diferente, capítulo de tu historia…

¿Cuánto cuesta ir a terapia?

Definitivamente la inversión más alta en el proceso de terapia no siempre es la económica, ya que en términos de esfuerzo implica en ocasiones, dejar de hacer cosas, hacer otras novedosas, permitir enfrentarse a un@ mism@, cuestionarse, relacionarse con la gente de modo distinto, reflexionar, ver las situaciones de modo distinto, tener disposición a cambiar cosas y también, tiene un costo en tiempo, en decidir tomar eso: un tiempo para ti, una vez a la semana o cada quince días, ah! y sobre nuestras tarifas, sólo tienes que preguntar…

Probablemente existan más preguntas que no hemos escuchado, eres bienvenid@ a compartir tus ideas e inquietudes sobre asistir a un proceso terpéutico.